Conoce la herramienta para elaborar tu plan de marketing

Conoce la herramienta para elaborar tu plan de marketing

Un plan de marketing representa un esquema que señala las acciones que se realizarán para alcanzar los objetivos estratégicos de una empresa, y en el terreno de la mercadotecnia esto se refiere a los esfuerzos para dar a conocer y posicionar una marca, aumentar sus ventas y generar fidelidad por parte de los clientes.

Este plan te hace pensar en cuál es la mejor manera para atraer clientes, convertir personas comunes en clientes, venderles más productos o servicios y apoyarte en ellos para conseguir más.

Además, ayuda a conocer mejor el entorno en el que desarrolla su actividad una empresa y cuál es su público objetivo, para conocer sus necesidades y poder satisfacerlas. Teniendo un conocimiento más exhaustivo del entorno en el que se mueve la empresa, minimizando el riesgo de frustración y el agotamiento de recursos.

Existen muchas razones por las cuales te recomendamos elaborar un plan de marketing detallado, pues no solo te permitirá ser más asertivo para conseguir los objetivos de la empresa sino que te ayudará a definir una visión a largo plazo, mejora las eficiencias e incluso puede ayudar a prevenir errores y a solucionarlos rápidamente cuando se producen.

A la hora de elaborar el plan de marketing, la organización es clave. Hay una serie de aspectos que todo plan debe incluir, y un orden lógico en el que trabajar sobre ellos para que el resultado final sea coherente y operativo, veamos rápidamente en qué consiste cada uno de esos elementos clave:

Objetivos

Son la parte más importante del plan de marketing, pues si no hemos definido unos objetivos adecuados no tendremos un norte que nos permita guiar la estrategia. Para que esto no ocurra, basa tus objetivos teniendo en cuenta el acrónimo SMART:

  • S de “specific”: los objetivos deben ser específicos y concretos. Las metas tipo “aumentar la notoriedad de marca” son demasiado borrosas, ya que en la práctica podrían significar casi cualquier cosa y justificarse de muchas maneras diferentes. En su lugar, es preferible algo como “aumentar las menciones a la marca en redes sociales en un 20 %”.
  • M de “measurable”: para saber si un objetivo se ha conseguido, tenemos que ser capaces de medirlo. Por tanto, además de definir el objetivo de manera precisa, también tenemos que aclarar cómo lo vamos a medir. En el caso anterior, podríamos establecer que vamos a medir las menciones a la marca de manera mensual a través de la herramienta Facebook Insights.
  • A de “achievable”: esto es, alcanzables. Cuando fijamos objetivos, tenemos que tener en cuenta el esfuerzo que requieren, el tiempo y otros costes derivados, siempre partiendo de la situación actual. Solo así podremos establecer si la meta es realista o no.
  • R de “relevant”: parece una obviedad decir que los objetivos tienen que ser relevantes, pero en la práctica no lo es tanto. Por ejemplo, muchos marketers digitales se proponen como objetivo aumentar las visitas a un blog o web. Pero si esas visitas no son de calidad y no dan lugar a conversiones, no nos están aportando nada. Los objetivos de marketing tienen que responder a los objetivos de negocio.
  • T de “time-bound”: todo objetivo necesita un contexto temporal para tener sentido, así que no te olvides de definir la fecha límite para conseguirlo.

Presupuesto

Es muy importante fijar un presupuesto para la consecución de estos objetivos, debe ser acorde con el objetivo marcado. El presupuesto puede ser en tiempo, en dinero o ambos pero debes fijar un presupuesto global y luego dividirlo entre las diferentes acciones que vayas a realizar.

Métricas

Para saber si algo ha funcionado o no, cómo ha funcionado y cómo mejorarlo necesitamos medir. Algunas de las métricas más usadas para medir el éxito o fracaso de tus acciones de marketing son estas:

  • Suscriptores a presupuestos: porcentaje de suscriptores que acaban pidiendo un presupuesto.
  • Presupuestos a clientes: porcentaje de los presupuestos enviados que acaba por ser aceptados.
  • Facturación media por cliente.
  • LTV simplificada.
  • Tiempo medio de toma de decisión.
  • Porcentaje de rebote.

Tener claras tus métricas te va a permitir saber si una acción está funcionando o no y si tienes que pararla, continuarla o darle más recursos.

Situación actual de la empresa

Antes de empezar a ver qué tipo de acciones tenemos que llevar a cabo necesitamos saber cuál es la situación del mercado y la nuestra propia. Para ello, la mejor opción es realizar una matriz DAFO y un análisis de las fuerzas de Porter para tener en cuenta qué factores externos influyen y así tener una visión clara y rápida de la situación del mercado y de tu empresa.

Segmento de clientes

Necesitas tener claro quiénes son tus clientes para adaptar tus acciones a cada uno de ellos. Para poder trabajar con nuestro cliente necesitamos crear algún tipo de herramienta que nos permita simplificar las características de la mayor cantidad de personas que representa a tus clientes, para hacerlo podrás usar herramientas como el Buyer persona, arquetipos, mapa de empatía o perfiles psicográficos.

Se trata de definir cuáles son las características más importantes que tienen en común nuestros clientes para poder empatizar con ellos y crear productos y servicios más adaptados a sus necesidades. Pero, como vendemos a empresas, las cosas se complican un poco para nosotros, porque no solo tendremos que definir a nuestro cliente sino al tipo de empresa donde trabaja.

Y en muchos casos, no tendremos a un único cliente dentro de la empresa sino que tendremos que interaccionar con varios. 

Por ejemplo:

  • Cliente: el que paga.
  • Usuario: el que va a usar tu producto o servicio
  • Prescriptor: el que decide que se compra.

Análisis de la competencia

Este es determinante para el futuro de nuestra empresa. Después de seleccionar a las principales empresas de la competencia debemos intentar responder al menos a estas cuatro preguntas sobre ellas:

  • ¿Qué presupuesto y volumen de negocio manejan? Las grandes empresas publican sus resultados anuales o trimestrales, por lo que en esos casos suele ser una información bastante accesible.
  • ¿Qué precio tienen sus productos o servicios? En el caso de empresas B2C, esta información es fácilmente accesible, mientras que en las B2B tendrás que buscar un poco más. Una vez que tengas la información, elabora un intervalo de precios y piensa en dónde quieres posicionarte.
  • ¿Cómo es el proceso de ventas? Desde el primer contacto hasta la conversión y los servicios post venta, el viaje del cliente de la competencia puede darte muchas pistas útiles para tu negocio. La manera más común de averiguarlo es mediante la figura del “cliente misterioso”, ¡incluso puedes serlo tú mismo!
  • ¿Cómo consigue los clientes? Esto es, cuáles son sus estrategias de marketing y promoción. En el caso del marketing online, lo tienes bastante fácil para averiguarlo investigando su página web, redes sociales y otros canales. También te recomiendo que investigues en herramientas como SEMRush y Google Alerts.

Canales

Se refiere a los medios por los que vas a contactar a tus clientes y claramente, corresponde a los medios que tus segmentos utilizan, en donde los puedes encontrar.

Propuesta de valor: es la definición del valor que ofrece tu producto o servicio. Teniendo claro este esquema… ¡ahora sí llegó la hora de la implementación!

Referencias:

Alejandro Pinto (2018) ¿Qué es un Plan de Marketing? Recuperado de https://www.alejandropinto.com/que-es/plan-marketing/ Cyberclick (s.f) Plan de Marketing: Qué es, cómo hacerlo, ventajas y ejemplos (+ plantillas) Recuperado de https://www.cyberclick.es/marketing/plan-de-marketing

Leticia del Corral Consulting (s.f) QUÉ ES UN PLAN DE MARKETING PARA QUE SIRVE Y CÓMO HACERLO EN 1 HOJA. Recuperado de https://leticiadelcorral.com/plan-de-marketing-en-1-hoja/

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